PEA, una herramienta clave en sensibilización central, dolor y sueño  

La palmitoiletanolamida (PEA) es una molécula lipídica endógena perteneciente a la familia de las N-aciletanolaminas, producida por el organismo como respuesta al daño celular, el estrés inflamatorio y la activación inmunitaria. Su función fisiológica principal es actuar como mediador pro-resolutivo, limitando la inflamación y modulando la señal de dolor (1,2).

En los últimos años, la investigación sobre PEA ha aumentado de forma considerable, especialmente en el contexto de dolor crónico, sensibilización central y neuroinflamación (2,3).

En este artículo revisamos cómo actúa el PEA, en qué situaciones clínicas puede ser útil y cuáles son las dosis empleadas en la literatura científica.

PEA y fisiopatología del dolor: modulando la neuroinflamación

El dolor crónico y la sensibilización central están asociados a un proceso de neuroinflamación mantenida, caracterizado por la activación de mastocitos, microglía y la liberación de mediadores proinflamatorios que aumentan la excitabilidad neuronal (2,5).

La sensibilización central es un fenómeno en el que el sistema nervioso central amplifica la señal de dolor. Este proceso está relacionado con la activación persistente de células gliales (microglía y mastocitos) y con la liberación de mediadores inflamatorios que aumentan la excitabilidad neuronal.

El PEA actúa precisamente sobre estos mecanismos.

Sus principales acciones fisiológicas incluyen:

  1. Modulación de mastocitos y microglía

Los mastocitos desempeñan un papel clave en la amplificación del dolor inflamatorio y neuropático. Su activación provoca la liberación de histamina, TNF-α, prostaglandinas e interleucinas, mediadores que sensibilizan las fibras nociceptivas periféricas.

El PEA actúa como regulador de la activación mastocitaria, reduciendo la liberación de mediadores inflamatorios y limitando la propagación de la señal nociceptiva (2,5).

  1. Modulación de microglía y neuroinflamación

En el sistema nervioso central, la activación de microglía contribuye al mantenimiento del dolor crónico y a la sensibilización central. El PEA ha demostrado reducir la activación de estas células gliales, contribuyendo a disminuir la neuroinflamación y la hipersensibilidad neuronal (2,3).

  1. Activación del receptor PPAR-α

Uno de los mecanismos mejor caracterizados del PEA es la activación del receptor nuclear PPAR-α, implicado en la regulación de genes relacionados con inflamación, metabolismo y respuesta inmunitaria. La activación de este receptor reduce la producción de mediadores proinflamatorios y contribuye a la resolución del proceso inflamatorio (1,2).

  1. Modulación indirecta del sistema endocannabinoide

El PEA también ejerce un efecto indirecto sobre el sistema endocannabinoide, conocido como “efecto entourage”, potenciando la actividad de endocannabinoides como la anandamida y modulando receptores implicados en la transmisión del dolor como CB1, CB2 y TRPV1 (6).

Este conjunto de mecanismos explica su utilidad en dolor neuropático, inflamatorio y en síndromes de sensibilización central.

Aplicaciones clínicas del PEA

Gracias a estos mecanismos, el PEA se ha estudiado en múltiples situaciones clínicas caracterizadas por inflamación neuroinmune y dolor persistente.

Dolor neuropático

Diversos estudios clínicos han mostrado que la suplementación con PEA puede reducir la intensidad del dolor en pacientes con:

  • neuropatía diabética
  • neuralgia postherpética
  • radiculopatías
  • síndrome del túnel carpiano y otras neuropatías

En varios ensayos y estudios observacionales se han observado mejoras significativas en la intensidad del dolor y la función nerviosa (7,8).

Sensibilización central

El PEA también se ha utilizado en condiciones donde existe una amplificación central de la señal nociceptiva, como:

  • fibromialgia
  • dolor lumbar crónico
  • síndrome de dolor miofascial
  • dolor pélvico crónico

En estos contextos, su capacidad para modular mastocitos y microglía puede contribuir a reducir la neuroinflamación y la hipersensibilidad neuronal (2,7,8).

Dolor musculoesquelético e inflamatorio

Otra área de interés es el tratamiento del dolor asociado a procesos inflamatorios periféricos, como:

  • artrosis
  • tendinopatías
  • dolor postquirúrgico

En estos casos, el PEA puede ayudar a reducir la inflamación local y mejorar la percepción del dolor (2,3).

PEA y calidad del sueño

El dolor crónico y la neuroinflamación alteran los circuitos cerebrales implicados en la regulación del sueño, especialmente en el hipotálamo y el tronco cerebral.

Al reducir la señal inflamatoria y modular la transmisión nociceptiva, el PEA puede contribuir a mejorar significativamente la calidad del sueño en pacientes con dolor crónico, algo que se ha observado en diversos estudios clínicos (5,7).

Uno de los principales retos de la suplementación con PEA es su baja solubilidad y absorción intestinal.

Esta mejora en la biodisponibilidad es especialmente relevante en el contexto del dolor crónico, donde alcanzar concentraciones eficaces puede marcar una diferencia clínica.

Dosis utilizadas en estudios clínicos:

La mayoría de estudios con PEA han utilizado dosis entre 600 y 1200 mg diarios, generalmente divididas en dos tomas (3,5).

Cuando se utiliza un producto PEA con buena biodisponibilidad, las dosis habituales en práctica clínica suelen situarse en:

  • 300–600 mg/día en inflamación o dolor leve
  • 600–1000 mg/día en dolor neuropático o sensibilización central

En protocolos clínicos, es habitual mantener la suplementación durante 8-12 semanas, ya que los efectos sobre la neuroinflamación y la modulación glial requieren un periodo de tiempo para consolidarse (2,3).

Una estrategia interesante en medicina integrativa del dolor

La palmitoiletanolamida representa una estrategia interesante dentro del abordaje integrativo del dolor crónico. Su capacidad para modular mastocitos, microglía y receptores nucleares implicados en inflamación la convierte en una herramienta útil en contextos donde la neuroinflamación y la sensibilización central desempeñan un papel clave (2,3).

Las formulaciones con mayor biodisponibilidad, permiten optimizar su absorción y facilitar su aplicación clínica en el manejo del dolor neuropático (7,8), inflamatorio y en la mejora indirecta del sueño asociado al dolor.

Autores: Por la Dra. Begoña Ruiz Núñez / Redacción de Salud Integrativa.

Producto recomendado:


Ir a artículos anteriores

Referencias:
  1. Petrosino S, Di Marzo V. The pharmacology of palmitoylethanolamide and first data on the therapeutic efficacy of some of its new formulations. Br J Pharmacol. 2017.
  2. Skaper SD, Facci L, Fusco M, Della Valle MF, Zusso M, Costa B et al. Palmitoylethanolamide, a naturally occurring disease-modifying agent in neuropathic pain. Inflammopharmacology. 2014.
  3. Gabrielsson L, Mattsson S, Fowler CJ. Palmitoylethanolamide for the treatment of pain: pharmacokinetics, safety and efficacy. Br J Clin Pharmacol. 2016.
  4. Schievano C, et al. LipiSperse® technology enhances the bioavailability of palmitoylethanolamide. Nutrients. 2021.
  5. Nestmann ER. Safety of micronized palmitoylethanolamide: a systematic review. Food Sci Nutr. 2017.
  6. Rankin L, Fowler CJ. The endocannabinoid system and palmitoylethanolamide in pain modulation. Prostaglandins Leukot Essent Fatty Acids. 2020.
  7. Keppel Hesselink JM, Kopsky DJ. Palmitoylethanolamide, a nutraceutical, in nerve compression syndromes: efficacy and safety in sciatic pain and carpal tunnel syndrome. J Pain Res. 2015.
  8. Hesselink JM, Kopsky DJ. Palmitoylethanolamide: clinical evidence for neuropathic pain and central sensitization. Pain Ther. 2019.
– Recuerda consultar SIEMPRE a un/a profesional de la salud integrativ@ –

Únete a Salud Integrativa

Forma parte de una comunidad comprometida con una salud más humana, científica e integrativa.
Como miembro recibirás contenidos exclusivos cada mes, acceso a profesionales especializados, invitaciones a eventos y recursos prácticos para mejorar tu bienestar.

Hazte miembro hoy y da el siguiente paso en tu camino hacia una salud plena.

«La información de este artículo no tiene como objetivo reemplazar la relación con un profesional del cuidado de la salud calificado y no es una opinión médica. Su objetivo es compartir conocimiento e información. Salud Integrativa le invita a tomar sus propias decisiones para el cuidado de salud basadas en su propia investigación y en compañía de un profesional del cuidado de la salud calificado. Si está embarazada, amamantando, tomando medicamentos, está o puede estar en tratamiento médico, consulte a su médico antes de usar técnicas o productos basados en este contenido.»

Leer más

Qué es la alergia?

Tu sistema inmune detecta algo normal (polen, polvo, un alimento) y se pone en “modo alarma exagerada”, como si fuera peligroso  liberando histamina, el problema no es solo el alérgeno es cómo responde tu cuerpo cuando se expone a él.

¿A quién le sucede más?

-Personas con predisposición familiar.

-Niños (muchas empiezan como alimentarias).

-Adultos con estrés alto, mal descanso o intestino alterado.

Si hay inflamación de base, el cuerpo reacciona más.

Qué suele haber detrás (más allá del polen):

– Intestino alterado

Disbiosis o permeabilidad intestinal → sistema inmune más reactivo.

– Barreras débiles

No solo intestino: también mucosa nasal, pulmonar y piel, si están frágiles, los alérgenos penetran más.

-Inflamación crónica baja

Consumo es exceso de alimentos ultraprocesados, omega-6, déficit de omega-3, cuanta más inflamación, menor tolerancia.

-Problemas con la histamina

A veces no es que produzcas demasiada, sino que no la eliminas bien, puede haber déficit de DAO, de B6 o disbiosis productora de histamina.

-Vitamina D baja, clave para regular la tolerancia inmunológica.

-El estrés crónico activa el eje hipotálamo–hipófisis–adrenal (HPA), liberando cortisol y catecolaminas.

El cortisol elevado sostenido puede desregular el sistema inmune, aumentando la producción de IgE y la reactividad de mastocitos. Esto puede potenciar síntomas alérgicos, como rinitis, urticaria, asma o digestivos.

Alérgenos y alergias más frecuentes en España

Alergias alimentarias (niños y adultos):

-Leche de vaca (sobre todo en lactantes)

-Huevos

-Frutos secos: almendra, nuez, avellana, cacahuete

-Pescado

-Marisco

-Gluten (celíacos y sensibilidad al gluten no celíaca)

-Soja

-Carnes hormonadas

Estos alimentos concentran la mayoría de reacciones alérgicas graves en población pediátrica y adulta.

Alergias respiratorias (rinitis, asma):

-Polen: gramíneas, olivo, parietaria (muy común en primavera-verano)

-Ácaros del polvo (hogar)

-Caspa de animales: gato y perro principalmente

-Hongos ambientales: alternaria, cladosporium

Contacto y cutáneas:

-Metales: níquel (joyería, bisutería)

-Cosméticos y perfumes: fragancias y conservantes

-Látex

Concretando en  datos de personas afectadas:

-Rinitis alérgica ~20–25% de la población

-Asma de origen alérgico: ~10%

-Alergias alimentarias: ~3–5% adultos, 6–8% niños

Alimentos que debes evitar porque empeoran el terreno

-Azúcar

-Alcohol

-Ultraprocesados

-Harinas refinadas

-Mala calidad de sueño

-Carnes hormonadas intentan el consumo de ecológicas o bien lo más saludables posibles.

Lo que ayuda a calmar el terreno

-Pescado azul

-Verduras verdes de temporada

-Frutas ricas en vitamina C de temporada si las hay

-Cebolla y manzana (quercetina natural)

-Fibra y fermentados si se toleran

-Contacto con naturaleza (más diversidad microbiana)

Qué funciona de verdad

-Identificar el alérgeno.

-Mejorar intestino.

-Reforzar barreras.

-Bajar inflamación general.

-Optimizar vitamina D.

-Revisar manejo de histamina si hay síntomas compatibles.

-Prepararse 6–8 semanas antes de la temporada fuerte.

Complementos que son útiles 

-Vitamina D3

-Omega-3 (EPA alto)

-Quercetina

-Vitamina C

-Probióticos específicos

-Zinc

-NAC (si hay moco)

-B6 o apoyo DAO si hay sospecha de histamina

Autores: Dr. Manuel Peinado / Redacción de Salud Integrativa.

Producto recomendado:


Ir a artículos anteriores

Referencias clínicas APA
Probióticos (alergias/rinitis alérgica)
  1. Luo, C., Peng, S., Li, M., Ao, X., & Liu, Z. (2022). The efficacy and safety of probiotics for allergic rhinitis: A systematic review and meta‑analysis. Frontiers in Immunology, 13, 848279. https://doi.org/10.3389/fimmu.2022.848279
  2. Sadeghi‑Shabestari, M., Jabbari Moghaddam, Y., Rezapoor, H., & Sohrabpour, M. (2020). Effect of probiotics on allergic rhinitis: A randomized, controlled, clinical trial. Galen Medical Journal, 9, e1918. https://doi.org/10.31661/gmj.v9i0.1918
  3. Zajac, A. E., Adams, A. S., & Turner, J. H. (2015). A systematic review and meta‑analysis of probiotics for the treatment of allergic rhinitis. International Forum of Allergy & Rhinology, 5(6), 524–532. https://doi.org/10.1002/alr.21492
  4. Crovesy, L., Gonçalves, D. C., & Trigo, E. L. (2017). Probióticos en el tratamiento de alergias: una revisión. Revista Española de Nutrición Humana y Dietética, 21(3), 293–299. https://doi.org/10.14306/renhyd.21.3.361
Quercetina (alergias / mecanismos inmunitarios)
5. Yamada, S., Shirai, M., Inaba, Y., & Takara, T. (2022). Effects of repeated oral intake of a quercetin‑containing supplement on allergic reaction: A randomized, placebo‑controlled, double‑blind study. European Review for Medical and Pharmacological Sciences, 26(12), 4331–4345. https://doi.org/10.26355/eurrev_202206_29072
  1. Jafarinia, M., Hosseini, M. S., Kasiri, N., Fazel, N., & Ganjalikhani Hakemi, M. (2020). Quercetin with the potential effect on allergic diseases. Allergy, Asthma & Clinical Immunology, 16, 36. https://doi.org/10.1186/s13223-020-00434-0
  2. Mlček, J., Juríková, T., Skrovánková, S., & Sochor, J. (2016). Quercetin and its anti‑allergic immune response. Molecules, 21(5), 623. https://doi.org/10.3390/molecules21050623
Revisión que muestra asociación entre estrés crónico y aumento de IgE, empeoramiento de síntomas alérgicos y reducción de tolerancia inmunológica.
Chida, Y., & Steptoe, A. (2009). Cortisol, stress and allergy: A systematic review of observational and experimental studies. Brain, Behavior, and Immunity, 23(3), 389–398. https://doi.org/10.1016/j.bbi.2008.09.004
Recuerda consultar SIEMPRE a un/a profesional de la salud integrativ@.

Únete a Salud Integrativa

Forma parte de una comunidad comprometida con una salud más humana, científica e integrativa.
Como miembro recibirás contenidos exclusivos cada mes, acceso a profesionales especializados, invitaciones a eventos y recursos prácticos para mejorar tu bienestar.

Hazte miembro hoy y da el siguiente paso en tu camino hacia una salud plena.

«La información de este artículo no tiene como objetivo reemplazar la relación con un profesional del cuidado de la salud calificado y no es una opinión médica. Su objetivo es compartir conocimiento e información. Salud Integrativa le invita a tomar sus propias decisiones para el cuidado de salud basadas en su propia investigación y en compañía de un profesional del cuidado de la salud calificado. Si está embarazada, amamantando, tomando medicamentos, está o puede estar en tratamiento médico, consulte a su médico antes de usar técnicas o productos basados en este contenido.»

Leer más

La Creatina un aliado para el sistema cognitivo

La creatina es un compuesto nitrogenado sintetizado a partir de arginina, glicina y metionina, presente de forma natural en músculo y cerebro.

Su función  principal es actuar como sistema rápido de regeneración de ATP mediante la fosfocreatina. Es clave en tejidos con alta demanda energética (músculo, cerebro).

Sus funciones en el cerebro pasan por mantener el metabolismo energético neuronal y apoyar las funciones cognitivas cuando hay estrés metabólico (privación de sueño, fatiga, envejecimiento). No es un estimulante ni un nootrópico clásico.

Donde podemos encontrar fuentes de creatina:

-Endógena (síntesis hepática/renal).

-Dietaria: carne y pescado.

-Suplementación: principalmente creatina monohidrato (la más estudiada).

Beneficios:

-En el rendimiento físico.

-Cognitivos modestos y contextuales (memoria, velocidad de procesamiento), más evidentes en personas con niveles bajos o estrés energético.

Cuanto tomar creativa de forma segura?

Como siempre nuestra recomendación es que consultes previamente a un/a profesional de la salud integrativ@ previo a cualquier ingesta de complementos o cambio de hábitos en tu alimentación. Los estudios respaldan a la  creatina que cuenta con:

-Amplio respaldo científico.

-Segura a dosis habituales en adultos sanos según estudios a largo plazo.

Estudios:

Según estudios científicos publicados (RCTs y meta-análisis), estos son los beneficios cognitivos asociados a la suplementación con creatina (principalmente creatina monohidrato):

1) Memoria:
Mejora funciones de memoria (especialmente memoria de trabajo y tareas complejas) en varios ensayos clínicos.

2) Atención y tiempo de atención:
Algunos estudios muestran reducción en el tiempo de atención requerido o mejor respuesta atencional en tests específicos.

3) Velocidad de procesamiento de información:
Hallazgos consistentes de mejoras en la velocidad con la que el cerebro procesa información.

4) Beneficio en poblaciones particulares:
Efectos más claros en adultos con mayor estrés metabólico cerebral, personas con enfermedad, y grupos con niveles bajos de creatina (por ejemplo mujeres o vegetarianos).

5) Protección ante privación de sueño:
Estudios sugieren que puede atenuar el deterioro cognitivo por falta de sueño, aunque se necesita más confirmación.

La creatina aumenta reservas de fosfocreatina en el cerebro, facilitando la regeneración de ATP durante demandas cognitivas altas, lo que podría mejorar rendimiento en tareas que requieren energía rápida.

Relación entre sueño y creatina (evidencia publicada)

1) Protección parcial contra deterioro por falta de sueño
Un estudio publicado en Scientific Reports encontró que una dosis alta única de creatina (0,35 g/kg de peso) durante un período de privación de sueño (≈21 h sin dormir) mejoró rendimiento cognitivo y velocidad de procesamiento en tareas de memoria, lógica y atención, comparado con placebo. Estos efectos empezaron a notarse ≈3 h después de la ingesta, alcanzaron máximo a ~4 h y duraron hasta ~9 h, y estuvieron acompañados de cambios en metabolitos energéticos cerebrales (fosfocreatina, ATP, pH) que contrarrestan los efectos de la privación de sueño.

2) Mecanismo propuesto
La privación de sueño altera la energía cerebral (disminuye fosfocreatina/ATP). La creatina oral en alta concentración parece ayudar a mantener reservas energéticas (PCr/Pi, ATP) y evitar el descenso de pH asociado a fatiga mental, lo que se traduce en mejor desempeño cognitivo bajo privación de sueño.

3) Estudios más antiguos sobre privación y creatina
Old trials también sugirieron que suplementar creatina (5 g varias veces al día durante ~7 días) antes de privación de sueño atenuaba la caída en memoria, tiempo de reacción y estado de ánimo comparado con placebo.

4) Límites claros de la evidencia

-No existe evidencia sólida que mejore el sueño en sí mismo (p. ej., durmiendo mejor cada noche).

-El beneficio observado es sobre cognición durante la privación o bajo estrés metabólico, no una mejora global de sueño o función cognitiva en personas descansadas.

-El transporte de creatina al cerebro es lento; por eso estudios usan dosis altas o periodos de suplementación largos para ver cambios cerebrales detectables.

Referencias concretas de dosis y duraciones en estudios clínicos cognitivos:

A) Privación de sueño: dosis única alta

-0,35 g/kg de creatina monohidrato tomado una vez en la tarde/noche antes de tareas cognitivas en privación de sueño (≈25–30 g para una persona de 70–85 kg).

-Observó mejor procesamiento, memoria y velocidad frente a placebo.

-Efecto psico-cognitivo máximo a ~4 h, con duración hasta ~9 h.

B) Suplementación repetida para cognición general (no específico de sueño) (No se centra en sueño, pero relevante para cognición).

5 g/día durante 6 semanas en adultos sanos: efecto modesto o nulo en pruebas amplias de razonamiento/memoria, con resultados mixtos.

Estudios mencionan 5 g/día × 7–14 días antes de privación de sueño, con atenuación de deterioro cognitivo vs placebo.

Notas importantes sobre dosis y transporte al cerebro:

El paso de creatina al cerebro es limitado; por eso, algunos estudios utilizan dosis altas agudas o suplementación de ≥1 semana para elevar niveles cerebrales de creatina de forma más estable.

Dosis altas puntuales (0,35 g/kg) no reflejan recomendaciones estándar para uso general; son específicas de contextos de investigación de privación de sueño.

Referencias concretas de dosis y duración empleadas en estudios clínicos que han explorado efectos de la creatina sobre memoria y atención (no solo en privación de sueño):

Protocolos usados en estudios con resultados cognitivos

1) 5 g/día durante semanas (memoria y atención)

Diseño: Suplementación diaria de 5 g creatina monohidrato
Duración: 6 semanas
Participantes: Adultos (vegetarianos y omnivoros)
Resultados: Efecto pequeño en memoria de trabajo (Backwards Digit Span) y tendencia en otras pruebas cognitivas; no siempre significativo en razonamiento general o tests exploratorios.

2) 5 g/día o rangos similares en múltiples RCTs

Dosis usadas en literatura: ≈2.2 g a 20 g/día en distintos estudios.
Duración: Desde 5 días hasta 24 semanas en diferentes RCTs comparados con placebo.
Efectos observados:

Mejoras estadísticamente significativas en medidas de memoria vs placebo en meta-análisis.

Mejoras en tiempo de atención y velocidad de procesamiento.

Efectos más claros en mayores de ~66 años.

Importante: Dosis, duración y efectos variaron mucho entre estudios; no hay un único “estándar universal”, pero muchos ensayos usaron ≈5 g/día por varias semanas.

3) Protocolos con fase de carga + mantenimiento (varios estudios)

Algunos estudios (incluidos en revisiones más amplias) emplearon:

Carga: ~20 g/día durante 5-7 días

Mantenimiento: ~3-5 g/día después
Objetivo: Aumentar más rápido la creatina cerebral antes de evaluar funciones cognitivas.
Resultados reportados: beneficios en memoria, atención y procesamiento en contextos de stress o en poblaciones con niveles bajos de creatina basal.

Qué aprendemos de estos datos

Dosis más frecuentes en estudios con efectos:

5 g/día durante varias semanas (4-8 semanas) — el protocolo más común en ensayos de memoria/atención.

20 g/día durante 5–7 días + 3-5 g/día después — enfoque de carga y mantenimiento usado en algunas series.

2.2 g/día también fue eficaz en algunos estudios de memoria, especialmente en meta-análisis.

Duración típica para ver efectos en pruebas cognitivas sin stress agudo:

≥4 semanas (muchos estudios no encontraron diferencia significativa si era más larga)

Poblaciones donde se observa mayor efecto:

Adultos mayores (≥66 años) — mejoras de memoria más consistentes.

Individuos con cargas cognitivas o niveles bajos de creatina (vegetarianos, privación de sueño) — efectos más pronunciados.

Resumen operativo (basado en evidencia)

Dosis típicaDuraciónContexto
~5 g/día4–8 semanasProtocolos habituales explorados en RCTs en adultos
20 g/día (5–7 días) + 3-5 g/día6–24 semanasEstudios con fase de carga
~2.2 g/día5 días a semanasTambién incluido en algunas revisiones sistemáticas

Las funciones cognitivas que suelen mostrar beneficio en estudios clínicos, con lo que realmente se ha observado en pruebas y qué tareas específicas son más sensibles a la creatina (según revisiones sistemáticas y meta-análisis de RCTs):

1) Memoria

Mejoras en memoria en general, especialmente memoria de trabajo y aprendizaje verbal o de lista de palabras en tests estandarizados (p. ej., Backward Digit Span u otras tareas de memoria).
Efectos más claros en adultos mayores (≥60 años) comparado con jóvenes sanos. Mejora moderada en meta-análisis de memoria frente a placebo (SMD ~0.3–0.88 según la tarea).

Ejemplos de tareas:

Memoria de trabajo (retener y manipular información).

Memoria a corto plazo en listados o reconocimiento.

2) Atención / tiempo de atención

Suplementación con creatina redujo el tiempo necesario para completar tareas de atención en varios ensayos controlados. (Menor tiempo → mejor rendimiento).
A veces evaluado con tests de atención sostenida o selectiva.
La certeza de evidencia aquí es menor (menos robusta que en memoria).

Ejemplos de tareas:

-Tareas donde se mide tiempo de reacción o latencia de respuesta ante estímulos.

3) Velocidad de procesamiento de información

Mejora en tiempo de procesamiento en tests que miden rapidez para responder o resolver problemas simples o integrales. Habitualmente evaluado con tareas de reacción o solución rápida de estímulos múltiples.

Ejemplos de tareas:

Test de reacción simple/múltiple.

Ejercicios de procesamiento numérico o simbólico.

4) Bajo estrés cognitivo/fisiológico (sueño, fatiga)

– En condiciones de privación de sueño o fatiga mental, creatina ha mostrado efectos en memoria de trabajo, velocidad de procesamiento y atención, mitigando la degradación por falta de descanso.
– Tareas ejecutadas después de estrés (24–36 h de vigilia) parecen más sensibles a creatina que en condiciones normales.

Ejemplos de tareas en estos estudios:

-Pruebas psicomotoras y de memoria tras privación de sueño.

-Tareas de lógica o números bajo fatiga.

5) Qué funciones no parecen consistentemente mejorar

-Funciones ejecutivas complejas (planificación, flexibilidad cognitiva avanzada).
-Cognición global/compuesta en poblaciones sanas sin estrés.
-La evidencia para estos dominios es inconsistente o nula en meta-análisis.

Posibles efectos secundarios por ingesta excesiva de creatina
(basado en estudios clínicos y revisiones de seguridad):

-Molestias gastrointestinales: diarrea, náuseas, dolor abdominal, hinchazón.

-Retención de agua: aumento de peso por agua intracelular.

-Calambres musculares: descritos de forma anecdótica; evidencia inconsistente.

-Deshidratación: riesgo teórico si no se acompaña de ingesta adecuada de líquidos.

-Elevación de creatinina sérica: no indica daño renal, pero puede confundir analíticas.

-Estrés renal: solo descrito en personas con enfermedad renal previa o uso inadecuado prolongado a dosis muy altas.

-Interacciones potenciales: precaución con fármacos nefrotóxicos.

Lo que NO está demostrado en personas sanas:

-Daño renal crónico.

-Daño hepático.

-Riesgo cardiovascular.

Fuentes científicas (estudios clínicos, revisiones y meta-análisis) que respaldan los efectos cognitivos de la creatina según la literatura publicada:

Ensayos clínicos y estudios específicos:

  1. BMC Medicine (2023) – Randomised controlled trial con 5 g/día × 6 semanas en adultos, evaluando memoria (Backward Digit Span) y razonamiento (RAPM).
  2. PubMed (2024) – Estudio que evaluó dosis única alta (0,35 g/kg) durante privación de sueño (≈21 h) con mejoras en memoria y procesamiento.
  3. EFSA Scientific Opinion (evaluación de evidencia) – Revisión de ~21 estudios sobre creatina y función cognitiva humana, indicando efectos en memoria en protocolos agudos de ~20 g/día y variabilidad según dosis.
  4. Piloto en Alzheimer (2025) – Estudio con 20 g/día × 8 semanas en pacientes con Alzheimer midiendo aumentos de creatina cerebral y mejoras cognitivas (NIH Toolbox, MMSE).

Revisiones sistemáticas y meta-análisis:

  1. Meta-análisis Frontiers in Nutrition (2025) – Revisión de 16 RCTs (492 participantes) mostrando efectos positivos en memoria, tiempo de atención y velocidad de procesamiento; no efecto consistente en función ejecutiva global.
  2. Revisión sistemática previa PubMed (2018–2019) – Seis estudios RCT con evidencia de mejora de memoria a corto plazo e inteligencia/reasoning con creatina oral.
  3. Revisión narrativa 2025 (Arandu UTIC) – Incluye estudios recientes y hallazgos de memoria, atención y velocidad de procesamiento, con variaciones por edad y estrés cognitivo.
  4. Revisión Preevid (2025) – Revisión de ECA clásicos con distintos protocolos de dosis (2.2 g a 20 g) y resultados mixtos en memoria de trabajo, atención y otros dominios.

Notas sobre rangos de dosis usados en esos estudios

-Dosis agudas altas: ~0.35 g/kg en privación de sueño, efectos sobre procesamiento y memoria.
-Dosis estándar en RCTs: ~5 g/día durante semanas a meses (6 semanas en BMC).
-Protocolos con carga: ~20 g/día durante 5–7 días + mantenimiento según revisiones.
-Estudios en Alzheimer: 20 g/día × 8 semanas aumentan creatina cerebral y mejoran pruebas cognitivas en pacientes.

Nota:
La mayoría de efectos aparecen con dosis muy altas (>20–25 g/día de forma prolongada) o uso sin control.

Autores: Dra. Rosalía Tena / Redacción de Salud Integrativa.

Producto recomendado: 
Ir a artículos anteriores

Recuerda consultar SIEMPRE a un/a profesional de la salud integrativ@.

Únete a Salud Integrativa

Forma parte de una comunidad comprometida con una salud más humana, científica e integrativa.
Como miembro recibirás contenidos exclusivos cada mes, acceso a profesionales especializados, invitaciones a eventos y recursos prácticos para mejorar tu bienestar.

Hazte miembro hoy y da el siguiente paso en tu camino hacia una salud plena.

«La información de este artículo no tiene como objetivo reemplazar la relación con un profesional del cuidado de la salud calificado y no es una opinión médica. Su objetivo es compartir conocimiento e información. Salud Integrativa le invita a tomar sus propias decisiones para el cuidado de salud basadas en su propia investigación y en compañía de un profesional del cuidado de la salud calificado. Si está embarazada, amamantando, tomando medicamentos, está o puede estar en tratamiento médico, consulte a su médico antes de usar técnicas o productos basados en este contenido.»

 

Fortalece tu sistema inmune de forma natural antes del invierno

Con la llegada del invierno, nuestro sistema inmunológico enfrenta mayores desafíos: descenso de temperaturas, cambios en la luz solar, más tiempo en interiores y aumento de virus respiratorios. Prepararlo de forma natural es una estrategia clave para prevenir infecciones y mantener nuestra energía y bienestar durante toda la temporada.

Sabemos que la inmunidad es un sistema complejo que responde a lo que comemos, sentimos, pensamos y al estilo de vida que llevamos. Por donde podemos empezar a cuidarnos?.

Alimentación para mejorar tus defensas

La alimentación influye directamente en la respuesta inmune, especialmente a través de la microbiota intestinal. Para esta época, prioriza en:

Alimentos clave

  • Frutas ricas en vitamina C: kiwi, naranja, mandarina, fresas, acerola.
  • Verduras de temporada: brócoli, coliflor, coles, espinaca.
  • Fuentes naturales de zinc: semillas de calabaza, legumbres, mariscos.
  • Grasas saludables: aguacate, aceite de oliva, frutos secos.
  • Alimentos fermentados: yogur natural, kéfir, chucrut, kombucha.

Evita o reduce

  • Azúcares añadidos
  • Alcohol en exceso
  • Ultra procesados
  • Grasas trans
  • Alimentos refinados o procesados

Estas sustancias alteran la microbiota, inflaman y debilitan la respuesta inmunitaria.

Microbiota intestinal: tu “fábrica” inmunitaria

El 70% de tus defensas reside en el intestino. Cuidarlo es esencial.

Recomendaciones para esta época:

  • La Navidad es sinónimo de mesas llenas, debemos comer despacio y masticar bien, priorizar el orden de los alimentos, incluir fermentados, movernos después de las comidas.
  • Aumenta la fibra prebiótica: plátano verde, manzana, frutos rojos, avena, cebolla, alcachofa, puerro.
  • Añade probióticos naturales a diario.
  • Manten una ingesta adecuada de agua tibia o infusiones.

Un intestino equilibrado modula la inflamación, mejora la energía y refuerza la barrera inmunitaria.

Sueño reparador:

El gran regulador inmunológico, durante el sueño profundo se liberan citoquinas fundamentales para la defensa.

Objetivo ideal:

7–8 horas continuas.

Recomendaciones :

  • Evita pantallas 1 hora antes de dormir.
  • Mantén la habitación fresca y oscura.
  • Cena ligero y antes de las 21:00.
  • Practica respiración diafragmática antes de dormir.

Dormir mal durante varios días debilita notablemente la capacidad del sistema inmune de responder a virus estacionales.

 Gestión del estrés

El estrés crónico es uno de los mayores inhibidores inmunitarios, ya que eleva el cortisol y reduce la actividad de células NK y linfocitos.

Herramientas efectivas:

  • Respiración 4-6 (inhalar 4 s / exhalar 6 s).
  • 5 min de meditación o atención plena al despertar.
  • Paseos diarios de 20–30 minutos.
  • Técnicas de coherencia cardíaca.

Reducir estrés = reforzar inmunidad.

Suplementación útil (según evidencia)

Siempre debe adaptarse de forma personalizada, pero estos son los más estudiados:

  • Vitamina D: clave en invierno por baja exposición solar.
  • Vitamina C: antioxidante que sostiene la respuesta inmune.
  • Zinc: esencial para la función de linfocitos.
  • Probióticos: para apoyo intestinal e inmunitario.
  • Equinácea, saúco o astrágalo: opciones fitoterapéuticas inmunoestimulantes.

Recomendación: realizar una valoración de un/a profesional integrativo antes de suplementar.

Movimiento diario para activar la inmunidad

La actividad física moderada aumenta la circulación de células inmunitarias.

Ideas fáciles en invierno

  • Caminatas rápidas
  • Yoga suave
  • Ejercicios con el propio peso
  • Bailar 10 minutos al día
  • Estiramientos matinales

El ejercicio intenso y prolongado, en cambio, puede disminuir las defensas temporalmente — equilibrio ante todo.

 Exposición al frío: beneficios con moderación

El contraste térmico estimula la respuesta inmunitaria, mejora la circulación y favorece la activación metabólica.

¿Cómo practicarlo de forma segura?

  • Ducha de agua tibia → 20–30 segundos de agua fría al final
  • Salidas breves al exterior bien abrigado
  • Evitar hacerlo si estás enfermo o muy fatigado

Fortalecer tu sistema inmune antes del invierno no consiste en un “truco rápido” sino en una suma de pequeñas acciones sostenidas. Cuidar la alimentación, microbiota, sueño, estrés, movimiento y suplementación adecuada constituye una estrategia poderosa para:

  • Prevenir infecciones
  • Tener más energía
  • Regular la inflamación
  • Mejorar tu bienestar global

Pequeños cambios → grandes resultados cuando se mantienen en el tiempo.

Autor: Redacción de Salud Integrativa.

Espacio patrocinado por:

Ir a artículos anteriores

Recuerda consultar SIEMPRE a un/a profesional de la salud integrativo.

Únete a Salud Integrativa

Forma parte de una comunidad comprometida con una salud más humana, científica e integrativa.
Como miembro recibirás contenidos exclusivos cada mes, acceso a profesionales especializados, invitaciones a eventos y recursos prácticos para mejorar tu bienestar.

Hazte miembro hoy y da el siguiente paso en tu camino hacia una salud plena.

«La información de este artículo no tiene como objetivo reemplazar la relación con un profesional del cuidado de la salud calificado y no es una opinión médica. Su objetivo es compartir conocimiento e información. Salud Integrativa le invita a tomar sus propias decisiones para el cuidado de salud basadas en su propia investigación y en compañía de un profesional del cuidado de la salud calificado. Si está embarazada, amamantando, tomando medicamentos, está o puede estar en tratamiento médico, consulte a su médico antes de usar técnicas o productos basados en este contenido.»
REFERENCIAS CIENTÍFICAS DEL ARTÍCULO
  1. Alimentación e inmunidad
  • Gombart AF, Pierre A, Maggini S. (2020). A Review of Micronutrients and the Immune System. Nutrients, 12(1):236.
  • Calder PC. (2020). Nutrition, immunity and COVID-19. BMJ Nutrition.
  • Wu D, Lewis ED, Pae M, Meydani SN. (2019). Nutritional modulation of immune function. Journal of Allergy and Clinical Immunology.
  1. Microbiota e inmunidad
  • Belkaid Y, Hand TW. (2014). Role of the microbiota in immunity and inflammation. Cell.
  • Zmora N, Suez J, Elinav E. (2019). You are what you eat: diet, microbiota, and metabolic health. Cell.
  • Lange K et al. (2016). The role of the gut microbiome in immune homeostasis and autoimmunity. Gut.
  1. Sueño e inmunidad
  • Irwin MR. (2015). Why sleep is important for health: a psychoneuroimmunology perspective. Annual Review of Psychology.
  • Besedovsky L, Lange T, Born J. (2012). Sleep and immune function. Pflügers Archiv.
  1. Estrés crónico y sistema inmune (PNI)
  • Segerstrom SC, Miller GE. (2004). Psychological stress and the human immune system: a meta-analytic study of 30 years of inquiry. Psychological Bulletin.
  • Slavich GM, Cole SW. (2013). The emerging field of human social genomics. Clinical Psychological Science.
  • Ader R, Felten DL, Cohen N. (2001). Psychoneuroimmunology. Academic Press. (Obra clásica de referencia).
  1. Suplementación
  • Grant WB et al. (2020). Evidence that Vitamin D Supplementation Could Reduce Risk of Influenza and COVID-19 Infections and Deaths. Nutrients.
  • Shankar AH, Prasad AS. (1998). Zinc and immune function: the biological basis of altered resistance to infection. Journal of Nutrition.
  • Hemilä H. (2017). Vitamin C and Infections. Nutrients.
  • Karsch-Völk M et al. (2014). Echinacea for preventing and treating the common cold. Cochrane Review.
  1. Ejercicio e inmunidad
  • Nieman DC, Wentz LM. (2019). The compelling link between physical activity and the body’s defense system. Journal of Sport and Health Science.
  • Campbell JP, Turner JE. (2018). Debunking the myth of exercise-induced immune suppression. Frontiers in Immunology.
  1. Exposición al frío
  • Kox M et al. (2014). Voluntary activation of the sympathetic nervous system and attenuation of the innate immune response. PNAS.
  • Hirvonen J. (2005). Health effects of cold exposure. Scandinavian Journal of Public Health.

 

¿Por qué nos constipamos?

¿Por qué nos constipamos con los cambios de tiempo?

Seguro que lo has notado: llega el frío, cambia la estación o un día hace calor y al siguiente frío y de repente aparecen los mocos, el dolor de garganta o la tos.

La pregunta es clara: ¿es el clima el culpable de los resfriados?

La realidad es que el resfriado común siempre está causado por virus, como los rinovirus. Sin embargo, los cambios de tiempo influyen en cómo funciona nuestro cuerpo y nos hacen más vulnerables.

Factores que nos hacen más propensos a resfriarnos

-Defensas más bajas

-Los cambios bruscos de temperatura, junto al cansancio, el estrés o dormir peor, reducen la capacidad de respuesta de nuestro sistema inmune.

-Nariz y garganta más sensibles

-El aire frío y seco reseca nuestras mucosas, que son la primera barrera de defensa frente a los virus. Cuando se debilitan, el contagio es más fácil.

-Más contacto con virus

-En épocas frías o lluviosas pasamos más tiempo en espacios cerrados y con poca ventilación, lo que favorece la transmisión de virus entre personas.

¿Cómo prevenir los resfriados en los cambios de tiempo?

-Abrígate de forma adecuada, evitando cambios bruscos de temperatura.

-Aliméntate con frutas y verduras frescas, ricas en vitaminas y antioxidantes.

-Cuida tu descanso: dormir bien fortalece tu sistema inmune.

-Ventila los espacios cerrados cada día, aunque haga frío.

-Reduce el estrés con ejercicio moderado, paseos al aire libre o técnicas de relajación.

-Nútrete con productos de temporada y de cercanía, nuestro país es rico en este tipo de alimentos, tenemos un abanico amplio para elegir, si es posible cómpralos en mercados o incluso en el campo a pequeños productores, aléjate de lo envasado.

-Toma el SOL y el AIRE.

El invierno trae consigo alimentos que la naturaleza pone a nuestra disposición para cuidar nuestras defensas, aportar energía y mantener el calor corporal. Consumir productos de temporada no solo es más saludable, sino también más sostenible.

Verduras y hortalizas de invierno

-Coles: col, coliflor, brócoli, coles de Bruselas.

-Verduras de hoja verde: acelgas, espinacas, escarola, cardo.

-Raíces y tubérculos: zanahoria, nabo, remolacha.

-Otros clásicos de invierno: puerro, apio, alcachofa.

-Ricas en vitaminas, minerales y antioxidantes, que refuerzan las defensas.

Frutas de temporada

-Cítricos: naranjas, mandarinas, limones, pomelos.

-Kiwis: alta fuente de vitamina C.

-Caquis y granadas: antioxidantes y protectores.

-Manzanas y peras: fáciles de conservar y digestivas.

-Aliados perfectos para prevenir resfriados gracias a su aporte en vitamina C y polifenoles.

Frutos secos y semillas

-Nueces, almendras, avellanas, castañas.

-Semillas de calabaza, lino o girasol, aportan energía, omega-3, minerales y grasas saludables que ayudan al sistema inmune.

Legumbres y cereales

-Garbanzos, lentejas, judías, habas secas.

-Arroz integral, avena, mijo.

-Calor, energía sostenida y fibra para cuidar la microbiota intestinal, clave en las defensas.

Productos del mar y proteína de temporada

-Pescados azules de invierno: sardina, caballa, boquerón.

-Marisco: mejillones, berberechos, almejas.

-Huevos y carnes blancas (pollo, pavo, conejo). Aportan vitamina D, zinc y proteínas de calidad.

Hierbas y condimentos naturales

-Ajo, cebolla, perejil, romero, tomillo, todas ellas con propiedades antimicrobianas y antioxidantes.

Complementos y Nutrientes clave para tus defensas

Vitamina C

Dónde encontrarla: cítricos, kiwi, fresas, pimientos rojos, brócoli.

Por qué ayuda: es un potente antioxidante y contribuye al funcionamiento normal del sistema inmune.

Vitamina D

Dónde encontrarla: exposición solar moderada, pescado azul, huevos, lácteos enriquecidos.

Por qué ayuda: regula la respuesta inmunitaria. En otoño e invierno los niveles suelen bajar, por lo que es un nutriente clave a vigilar.

Zinc

Dónde encontrarlo: marisco, carne, semillas de calabaza, legumbres.

Por qué ayuda: participa en la producción de células de defensa y puede acortar la duración de los resfriados.

Probióticos

Dónde encontrarlos: yogur, kéfir, chucrut, kombucha, suplementos.

Por qué ayudan: la microbiota intestinal es esencial en la regulación del sistema inmune. Un intestino sano = defensas más fuertes.

Omega-3

Dónde encontrarlos: pescado azul, semillas de lino, nueces, aceite de chía.

Por qué ayudan: tienen efecto antiinflamatorio y apoyan la función inmunitaria.

¿Qué deportes ayudan a prevenir los resfriados?

El movimiento regular es una de las mejores “medicinas” para mantener nuestras defensas en forma. Eso sí, debe practicarse con equilibrio: ni demasiado intenso, ni demasiado poco.

Caminar al aire libre

Aporta oxigenación, exposición solar (vitamina D) y reduce el estrés.

Ideal hacerlo 30-40 minutos al día a ritmo moderado.

Correr suave o trotar

Mejora la capacidad cardiovascular y fortalece el sistema inmune.

Mejor en sesiones de 20-40 minutos, sin llegar al agotamiento.

Natación

Ejercicio completo, fortalece pulmones y sistema respiratorio.

Importante secarse y abrigarse bien después para evitar enfriarse.

Yoga y Pilates

Favorecen la respiración profunda, reducen el estrés y equilibran el sistema nervioso.

Son grandes aliados para reforzar las defensas de forma indirecta.

Ciclismo moderado

Mejora la circulación y la resistencia física.

Conviene abrigarse bien si se practica en invierno.

Ejercicios de fuerza ligera

Trabajo con pesas moderadas, bandas elásticas o peso corporal.

Ayuda a mantener masa muscular y un sistema inmune activo.

Autor: Redacción de Salud Integrativa.

Para información de estudios clínicos,  testimonios y experiencias obtenidas por usuarios o conocer un profesional integrativo ponte en contacto con nosotros; contacto@saludintegrativa.org

Autor: Redacción de Salud Integrativa.

Productos recomendados:

Ir a artículos anteriores

Recuerda consultar SIEMPRE a un profesional de la salud integrativo.

*Referencias clínicas:

  1. Martineau, A. R., Jolliffe, D. A., Hooper, R. L., Greenberg, L., Aloia, J. F., Bergman, P., … Camargo, C. A. (2017). Vitamin D supplementation to prevent acute respiratory tract infections: systematic review and meta-analysis of individual participant data. BMJ, 356, i6583. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23815596
  2. Hemilä, H. (2017). Zinc lozenges and the common cold: a meta-analysis comparing zinc acetate and zinc gluconate, and the role of dosage. Journal of Nutrition, 147(12), 2712–2718. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29220370
  3. Hemilä, H., & Chalker, E. (2013). Vitamin C for preventing and treating the common cold. Cochrane Database of Systematic Reviews, (1), CD000980. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23440782
  4. Zakay-Rones, Z., Varsano, N., Zlotnik, M., Manor, O., Regev, L., Schlesinger, M., & Mumcuoglu, M. (2004). Inhibition of several strains of influenza virus in vitro and reduction of symptoms by an elderberry extract (Sambucus nigra L.) during an outbreak of influenza B Panama. Journal of Alternative and Complementary Medicine, 10(2), 321–324. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/15080016
  5. Tiralongo, E., Wee, S. S., & Lea, R. A. (2016). Elderberry supplementation reduces cold duration and symptoms in air-travellers: a randomized, double-blind placebo-controlled trial. Nutrients, 8(4), 182. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/27023596
  6. Jawad, M., Schoop, R., Suter, A., Klein, P., & Eccles, R. (2012). Safety and efficacy profile of Echinacea purpurea to prevent common cold episodes: a randomized, double-blind, placebo-controlled trial. Evidence-Based Complementary and Alternative Medicine, 2012, 841315. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1155/2012/841315
  7. Cochrane Review. (2013). Vitamin C for preventing and treating the common cold. Hemilä, H., & Chalker, E. Cochrane Database of Systematic Reviews, Issue 1. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23440782
  8. Revisión probióticos: Hao, Q., Dong, B. R., & Wu, T. (2015). Probiotics for preventing acute upper respiratory tract infections. Cochrane Database of Systematic Reviews, (2), CD006895. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/25713380
«La información de este artículo no tiene como objetivo reemplazar la relación con un profesional del cuidado de la salud calificado y no es una opinión médica. Su objetivo es compartir conocimiento e información. Salud Integrativa le invita a tomar sus propias decisiones para el cuidado de salud basadas en su propia investigación y en compañía de un profesional del cuidado de la salud calificado. Si está embarazada, amamantando, tomando medicamentos, está o puede estar en tratamiento médico, consulte a su médico antes de usar técnicas o productos basados en este contenido.»

El trigo moderno

¿Qué es el “trigo moderno”?

El trigo que hoy consumimos no está genéticamente modificado (no transgénico), pero sí ha sido hibridado intensamente desde mediados del siglo XX para:

-Mejorar el rendimiento agrícola.

-Hacer pan más esponjoso (más gluten).

-Resistir enfermedades y plagas.

Como resultado, el trigo moderno (especialmente el triticum aestivum) tiene más gluten, más almidones rápidos (como amilopectina A) y menor diversidad genética que los trigos antiguos (como espelta, kamut o einkorn).

¿Por qué hay preocupación con el trigo actual?

-Por su mayor contenido en gluten.

-El gluten es una proteína que no todos los sistemas digestivos toleran bien.

En personas con:

-Enfermedad celíaca (1–2 %): el gluten daña gravemente el intestino.

-Sensibilidad al gluten no celíaca: síntomas digestivos y neurológicos sin daño intestinal.

-Enfermedades autoinmunes: el gluten puede empeorar los síntomas.

-Índice glucémico alto.

-La harina blanca moderna tiene un índice glucémico mayor que el azúcar de mesa.

Provoca picos de glucosa en sangre, lo que se asocia a:

-Aumento de peso

-Resistencia a la insulina

-Mayor riesgo de diabetes tipo 2

Uso de pesticidas y glifosato

Aunque en la UE su uso está regulado, en algunos países se rocía trigo antes de la cosecha para secarlo (pre-harvest desiccation). Esto deja residuos.

España ha sido criticada por importar trigo de países donde esto es legal (como Canadá).

¿Entonces, el trigo moderno es malo para todos?

Si y No. Para la mayoría de personas sin intolerancias ni enfermedades inflamatorias, el trigo moderno no es peligroso si se consume con moderación y en formas no ultraprocesadas.

Lo problemático suele ser:

-El exceso de productos derivados: pan blanco, bollería, pizzas, cereales azucarados.

-La mala calidad de las harinas refinadas (sin fibra, con aditivos).

-El consumo en personas con susceptibilidades genéticas o metabólicas.

¿Es mejor el trigo antiguo?

Sí, en algunos casos:

Variedades como espelta, kamut o einkorn contienen menos gluten y son más digestibles.

Los trigos antiguos no han sido tan hibridados, y tienen una mejor proporción de proteínas y minerales, pero no son aptos para celíacos.

Algunas Recomendaciones prácticas

En lugar de…Prueba con…
Pan blanco industrialPan integral de masa madre o espelta
Pasta blancaPasta integral o de legumbres
Bollería industrialPan casero o bizcocho de harina de avena
Harinas refinadas en casaHarina integral o de trigo sarraceno

Recomendaciones generales

Si no tienes problemas digestivos ni autoinmunes;

-Puedes consumir trigo moderno integral moderadamente en formas fermentadas (pan de masa madre).

-Si tienes digestiones pesadas o inflamación intestinal: prueba con espelta o einkorn.

-Si eres celíaco o con sensibilidad severa al gluten: usa trigo sarraceno, avena certificada, mijo o quinoa.

-Cuidado con algunos panes sin gluten ultraprocesados, contienen azúcares y aditivos perjudiciales, gomas, almidones, grasas, son bajos en fibra, se les podría catalogar de comida basura. Leer bien la etiqueta.

-Para elegir un buen pan sin gluten en el caso que no estéis habituados a la compra de este producto y queráis incluirlo en la dieta, os recomendamos consultarlo previamente con un profesional de nutrición integrativa.

Algunos consejos:

-Revisa los ingredientes.

-Selecciona harinas y almidones de calidad: arroz integral, trigo sarraceno, maíz, sorgo, avena certificada sin gluten.

-Evita panes con exceso de almidón refinado: almidón de maíz, de patata o de tapioca como base principal (llenan pero no nutren).

-Cuidado con los aditivos; evita panes con largas listas de conservantes, gomas y azúcares.

Busca fuentes de fibra y proteínas

Ingredientes como semillas (chía, lino, girasol), pseudocereales (amaranto, quinoa), o legumbres (harina de garbanzo, lenteja) mejoran el valor nutricional y saciedad.

Verifica el sello «sin gluten» certificado

-Asegúrate de que tenga el logo oficial de certificación (espiga barrada) o un sello local regulado.

-Si eres celíaco, esto es fundamental para evitar contaminación cruzada.

 Fíjate en la textura y frescura

-Un buen pan sin gluten no debe ser excesivamente gomoso, seco ni quebradizo.

-Si lo compras envasado, busca fechas de producción cercanas. Los mejores suelen estar en panaderías especializadas o refrigerados/congelados.

Prefiere pan fresco o artesanal

-Los panes industriales suelen abusar de aditivos para mejorar la textura.

-Las panaderías artesanales sin gluten suelen trabajar con recetas más equilibradas y nutritivas.

Prueba diferentes marcas y formatos

-No todos los panes sin gluten saben igual: algunos se parecen más al pan de molde, otros al pan rústico.

El pan congelado de calidad, al calentarlo, puede quedar mucho más rico que el envasado a temperatura ambiente.

 

Autor: Redacción de Salud Integrativa.

Para información de estudios clínicos,  testimonios y experiencias obtenidas por usuarios o conocer un profesional integrativo ponte en contacto con nosotros; contacto@saludintegrativa.org

Ir a artículos anteriores

Recuerda consultar SIEMPRE a un profesional de la salud integrativo.

«La información de este artículo no tiene como objetivo reemplazar la relación con un profesional del cuidado de la salud calificado y no es una opinión médica. Su objetivo es compartir conocimiento e información. Salud Integrativa le invita a tomar sus propias decisiones para el cuidado de salud basadas en su propia investigación y en compañía de un profesional del cuidado de la salud calificado. Si está embarazada, amamantando, tomando medicamentos, está o puede estar en tratamiento médico, consulte a su médico antes de usar técnicas o productos basados en este contenido.»

Osteoporosis

Se habla mucho de calcio y muy poco de la estructura del hueso. Su matriz es esencialmente proteica. Es un tejido de sostén que se autodestruye para renovarse constantemente, por lo tanto necesita un adecuado aporte nutricional. El cartílago carece de vaso propio, se ha de nutrir por imbibición.

Al hablar de osteoporosis hemos de poner el acento en la nutrición , no solo de calcio, por supuesto, pero también de otros minerales como el Magnesio , el fósforo y un adecuado aporte de aminoácidos.

Destacar que la ingesta de alimentos acidificantes motiva la corrección del pH de la sangre, y el organismo va a echar mano del calcio para rectificar y neutralizar el pH. Y esto se da por que el hueso es dinámico y susceptible de remodelación continua.

Se ha dejado de ingerir vísceras como el hígado por ejemplo, dada la crianza de los animales , se come menos huevo por el miedo injustificado del aumento del colesterol, y observamos una altísima frecuencia de hipovitaminosis D, a pesar de la exposición al sol, que activa la vit D pero ¿si no hay materia prima?.

Destacar también la importancia del ejercicio físico que permite que los recambios a nivel de hueso y cartílago se den mejor  por el aumento del aporte sanguíneo, además de favorecer la potencia de la musculatura que protege las articulaciones.

Y como no, el factor psíquico emocional siempre presente. Un estudio en Australia donde se realizaron densitometrías , demostró que las mujeres que mas redensificación habían conseguido fueron las que pudieron elegir el ejercicio físico.

Por lo tanto es un elemento que no puede faltar en la circulación y que en caso de necesidad se toma de los depósitos de calcio del hueso.

El hueso es una estructura que esta en constante renovación, se genera se destruye y se vuelve a regenerar constantemente .

Al hablar de osteoporosis hay que poner el acento en la alimentación, ya que los alimentos acidificantes ( proteínas animales sobre todo ) van a necesitar muchos iones de calcio para poder equilibrar el pH acido de los tejidos, que en caso de necesidad lo tomará de nuestros huesos.

Por eso es tan importante consumir grandes cantidades de verdura y fruta que nos ayudan a alcalinizar el terreno.

Alimentos que previenen las osteoporosis

Siempre se ha dicho que los lácteos fortalecen nuestros huesos, pero los lácteos además de calcio tienen mucho fósforo  y éste en exceso compite con el calcio y evita que el calcio se fije al hueso. Por lo que los lácteos no son tan imprescindibles.

Una dieta con vegetales es ideal para la osteoporosis, porque el calcio de estos tienen mejor asimilación.

Entre los alimentos ricos en calcio son:

En general todas las verduras de hojas verde como son las espinacas, acelgas, … además de calcio poseen muchos minerales. Todas las legumbres como las judías azuki, alubias, judías blancas, lentejas garbanzos son ricas en calcio y aportan proteínas vegetales, evitando tomar tanta proteína animal qué nos acidifica y nos roba calcio del hueso.

El sésamo negro es rico en antioxidantes y calcio, pero para que se asimile bien el calcio deben ser trituradas o en todo caso bien masticadas. Todas las algas son ricas además en vitaminas y minerales,pero la más rica en calcio es el alga kombu.

Entre los frutos secos la almendras contienen altos niveles de calcio si las tomamos crudas sin ser procesadas, también las nueces, la chía, linaza, amaranto. Las coles como el brócoli y la col kale tienen un calcio de alta biodisponibilidad.

Las frutas y las hortalizas son alcalinizantes y aunque no aportan mucho calcio, evitan que este se movilice de los huesos y se pierda con la orina. La naranja es una de las frutas más rica en calcio y además las frutas aportan otros minerales y oligoelementos así como vitamina C , necesarios para que el hueso se mantenga en buen estado.

Los germinados también son una fuente de minerales incluido el calcio, de fácil absorción.

Autor: redacción Salud Integrativa

Próximo artículo;  Ejercicio físico y osteoporosis     –   Ir a artículos anteriores

_______________________________________________________________________________________

Espacio patrocinado por: Empower Flex 

Complemento alimenticio que apoya la salud y el bienestar para las articulaciones

Recuerda consultar SIEMPRE a tu médico integrativo.  Comprar

 

 

_______________________________________________________________________________________

 

Nuevas Tarjetas para los asociados de C-Promi

Actualízate, solicita la tuya en cpromi@saludintegrativa.org

Puedes informarte de los servicios actualizados en;

https://saludintegrativa.org/asociacion-c-promi/

Empieza a disfrutar …

Buscamos iniciativas, ideas, creatividad y colaboración

Nos interesa tu idea ó iniciativa en pro de la divulgación de la Medicina Integrativa, si conoces colectivos interesados en colaborar con nosotros sobre todo en las redes sociales, ó a ti mism@ te gustaría ayudarnos, mándanos un email o contacta a través del formulario de la pestaña contacta, esperamos vuestras propuestas.

Salud Integrativa & C-PROMI, La alianza emprendedora a favor de la Medicina Integrativa

Nos complace anunciar a nuestros usuarios que C-PROMI (Asociación de ciudadanos
para la defensa de la Medicina Integrativa) se une a Salud Integrativa en la misión de ampliar y difundir el conocimiento de la medicina integrativa a la sociedad. Salud Integrativa apoyará a la Asociación con más recursos y servicios para los asociados de C-PROMI por lo que todo asociado saldrá directamente beneficiado. Alentamos a todo lector que aún no sea asociado a unirse y formar parte de este movimiento comprometido con la salud de todos.