Omegas, 6,7 y 9
Los omegas 6 son ácidos grasos que se encuentran en los aceites vegetales como el maíz, las semillas de onagra, el cártamo, aceite de soja. El omega 6 es proinflamatorio a altas concentraciones, por lo tanto puede provocar enfermedades cardiovasculares, artritis, osteoporosis e inflamación.
Antes había una proporción de omega 6/3 1:1, pero con la introducción de la industria alimentaria, la proporción es actualmente 15:1 aproximadamente. lo normal 4/5: por 1 de Omega 3.
Por eso muchas veces tenemos que suplementar con complementos de omega 3 para compensar este desequilibrio y por tanto la inflamación.
El omega 7 es muy beneficioso para la piel y las mucosas, se encuentra en el espino amarillo, ayudan a bajar las afecciones causadas por enfermedad de la piel y mucosas porque favorece la regeneración y nutrición de la piel.
El omega 9 es un ácido graso monoinsaturado es fundamental para el organismo, aunque no es esencial, es decir el organismo es capaz de fabricarlo por sí mismo. Está presenten en las membranas celulares y los vasos sanguíneos y por eso es importante para combatir el colesterol.
Las fuentes dietéticas de omega 9 son el aceite de oliva virgen, o el de nuez, también en frutos secos como avellanas, pistachos, almendras, anacardos, cacahuetes, nueces, pipas, aceitunas y aguacates. Tienen un grado de oxidación muy elevado por eso hay que tomarlos crudos.
Sus beneficios son; aumenta el colesterol HDL y disminuyen el LDL ayuda en los estados de estrés y ansiedad, y en el estreñimiento. Es considerado un antiinflamatorio natural siempre que estén equilibrio con el omega 3 y el 6.
Al mejorar las membranas de las células y los vasos sanguíneos mejora el estado de las personas que padecen hipertensión HTA y previenen el deterioro cognitivo.
Autor: redacción Salud Integrativa
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que se basó en la observación de miles de personas en múltiples países , el estudio de Framingham. Permitió establecer ,tras 30 años de análisis , los factores de riesgo que conocemos hoy. Por ejemplo, se constató que los esquimales trasladados a Finlandia enfermaron gravemente a nivel cardiovascular, y es que pasaron de una dieta riquísima en w3 a otra rica en grasas saturadas o/ y trans.
fortalecerlos. Años después se descubrió que existían unos ácidos grasos que son esenciales al igual que existen vitaminas y aminoácidos esenciales, es decir que nuestro cuerpo no los fabrica por eso los tenemos que tomar a través de la alimentación o en su defecto como complemento alimentario.
cardiovasculares, neurodegenerativas, cáncer, enfermedad inflamatoria intestinal y artritis reumatoidea . La evidencia sugiere que los ω-3 pueden tener importantes aplicaciones en el tratamiento y/o la prevención de diferentes patologías clínicas o nutricionales.
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confieren un efecto beneficioso sobre la salud del huésped.”
Sin embargo no deben tomarse indiscriminadamente, y sin una indicación clara.
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Hace años se hablaba de que teníamos una microbiota comensal y una patógena y está era la que nos producía las infecciones. Pero hoy en día con todos los adelantos y los estudios científicos que se han hecho para investigar la microbiota se ha visto que todos los microorganismos conviven juntos en simbiosis , es decir ha habido una adaptación a lo largo de los años y ahora mismo los microorganismos son necesarios para nuestro desarrollo, pues condicionan nuestra buena salud o nuestra enfermedad, y esto lo hacen o bien por la acción de sus funciones o por la estimulación o inhibición del sistema inmune. Por lo tanto gracias a los estudios moleculares de la microbiota se ha podido ver que se puede considerar un órgano funcional que nos puede condicionar la salud e incluso aspectos sociales y emocionales.
la anatomía, las características físico-químicas y su localización. (piel, boca, nariz ,intestino…)
-Función de protección para evitar la invasión de patógenos del exterior.
El intestino es un órgano que se ha visto especialmente afectado en las últimas décadas por la industrialización, comida procesada cada vez más química , y menos natural y fresca. También por el abuso de antibióticos, y el estrés creciente que impide una mínima atención a este tema.
deposiciones de heces blandas , a tener en cuenta, pudiendo ser un signo de un problema mas considerable.
Además tiene un papel defensivo en primera línea impidiendo la colonización de patógenos. La mucosa intestinal está en contacto con el exterior desde la boca al ano, por lo tanto interesa su integridad, ya que va a tener un rol determinante en la función inmunitaria. Sin olvidar que en el intestino delgado, además de absorver vitaminas , minerales y todos los nutrientes necesarios, se segregan sustancias tan importantes como los neurotransmisores, sustancias necesarias para el funcionamiento del Sistema Nervioso ; por eso se le llama el segundo cerebro.
Para que nuestra salud sea optima todos nuestros sistemas tendrían que estar enlazados y coordinados, de esta manera estaríamos en una homeostasis y por lo tanto en la salud psico-emocional-corporal.
cuando se alcance un buen resultado, mientras tanto se sigue intentando. ¿Qué quiere decir que nuestros sistemas seguirán trabajando sin tregua y gastando más energía?, quiere decir que nuestro “ser” sabe que hay algo por solucionar y seguirá de manera activa intentando resolver el problema. Esto requiere una inversión de energía mayor de la habitual, como consecuencia, entramos en un déficit de energía, gastamos mas que la que fabricamos.
¿Qué podemos hacer desde la psicología clínica integrativa para restablecer el equilibrio? En primer lugar aumentar el nivel de energía. Podemos hacerlo apoyándonos en algún suplemento y disminuyendo el estado de estrés. El segundo movimiento es conectar con nosotras/os mismas, dándonos el tiempo y el espacio para sentirnos.




























